El éxito del Proyecto Educativo en que estamos empeñados, no depende sólo del esfuerzo aislado o de la buena voluntad de la Dirección del Colegio, los profesores y los paradocentes que en él se desempeñan. El esfuerzo por llevar a cabo nuestro Proyecto debe ser comunitario y, en nuestra comunidad, los padres y la familia juegan un papel muy importante. Es muy necesario, por tanto, que cada uno de ustedes apoye permanentemente el esfuerzo que el Colegio realiza en cuanto a la formación de sus hijas, comprometiéndose a mantener un contacto permanente a través de las entrevistas con sus profesoras, asistencia a las reuniones de apoderados y participando en las actividades desarrolladas por el Centro de Padres y la Comunidad Maisonnette.










Los Principios Educativos que guían nuestra labor son:

Cultura Humanista: Centrada en el desarrollo de todas las potencialidades del ser humano, lo cual lleva implícita una adhesión a una cultura humanista, artística y científica. Desde su fundación, el Colegio se definió como un Colegio de habla francesa.

Educación Personalizada: Concebimos a las alumnas como seres humanos libres, protagonistas de su crecimiento, capaces de adaptarse a las condiciones históricas, sociales, económicas y culturales que les corresponde vivir y capaces de interactuar con el medio natural y cultural en que están insertas, estableciendo relaciones armónicas, estables y profundas.

Educación Integral: La educación es vista como un proceso de desarrollo integral que permite a las alumnas desarrollarse desde el punto de vista espiritual, moral, afectivo, social, físico e intelectual, logrando descubrir y desarrollar sus habilidades y destrezas y forjar un proyecto de realización personal. La función fundamental del Colegio es de proporcionar los medios para que dicho desarrollo se produzca. El énfasis en el proceso de aprendizaje y en las habilidades y destrezas más que en los contenidos, hace que nuestra tarea consista en revisar constante y detalladamente el cómo, qué y por qué. Respecto al cómo, al ser las alumnas las protagonistas del proceso, nos interesa ayudarlas y estimularlas a descubrir el mundo por sí mismas, percibiéndolo a través de experiencias personales relevantes e integradoras. En cuanto al qué, concebimos a los contenidos como un medio para lograr el desarrollo integral, puesto que ellos son fundamentales sólo en la medida que conforman una experiencia relevante para la persona. Finalmente el por qué tiene relación con la realidad que les ha tocado vivir. Son los requerimientos de los tiempos los que determinan qué es relevante y qué no lo es en la educación. En este sentido, dada la velocidad del flujo de información disponible actualmente, el extremado pragmatismo que caracteriza a nuestra sociedad y los cambios vertiginosos a que nos vemos enfrentados, nos interesa especialmente dotar a nuestras alumnas de la capacidad para adquirir y organizar nuevos conocimientos, reflexionar sobre ellos y enfrentarlos con un pensamiento crítico y creativo que les permita forjar su proyecto personal e insertarse en el mundo, con seguridad y estabilidad, aportando a su desarrollo.

Educación Liberadora: En estrecha relación con el desarrollo integral, pensamos que la educación es un proceso que debe llevar a nuestras alumnas a tomar conciencia de la libertad propia de cada ser humano. Se busca que ellas sean capaces de tomar decisiones responsables en todas las facetas de su vida.

Multiplicidad de Opciones:
En el marco del tipo de cultura que el Colegio propicia, se busca que las alumnas logren trazar un camino verdaderamente personal, haciendo un buen uso de los elementos enriquecedores de la personalidad y de la percepción del mundo, así como de las opciones amplias y abiertas de que disponen, tanto a través del Colegio como del medio familiar y social en que se desenvuelven. Ahora bien, para que la multiplicidad de opciones sea una realidad se requiere de cuatro factores fundamentales: excelencia en la instrucción, desarrollo del espíritu crítico, desarrollo de la creatividad y un ambiente de adecuada convivencia solidaria.

Excelencia en la instrucción: Brindar a las alumnas la excelencia académica que les permita abrir puertas al conocimiento y a las diferentes alternativas y opciones. Para lograr lo anterior el Colegio cuenta con un profesorado altamente preparado, programas modernos y constantemente evaluados. Está incorporado en nuestro currículum el programa de estudio del Bachillerato Internacional el que aporta una visión más amplia, donde la alumna aprende a aprender a través de la reflexión, la investigación, la interrelación entre las disciplinas y el intercambio cultural.

Desarrollo del espíritu crítico:
Se pretende que las alumnas amplíen la cosmovisión del mundo cuestionando permanentemente la realidad. Sólo con un pensamiento crítico, reflexivo, tolerante y respetuoso con los que no piensan igual, ellas lograrán comprender y amar las diversas manifestaciones de la vida comprendiendo en profundidad el mundo en que están insertas.

Desarrollo de la creatividad: Esta permitirá a las alumnas expresar sus propias ideas, descubrir que su ser individual puede trascender en algo único y valioso para la sociedad y perder el miedo a hacer nuevos planteamientos, crear formas diferentes y respuestas personales, en un ambiente de libre expresión y respeto.

Ambiente de adecuada convivencia solidaria:
El desarrollo integral y el principio de multiplicidad de opciones sólo podrá desarrollarse efectivamente en un ambiente de adecuada convivencia solidaria, en el cual cada miembro de la comunidad educativa se encuentre atento a la presencia de los demás en el quehacer cotidiano, evidenciando una actitud permanente de acogida al otro, con sus virtudes y defectos. 

Estos Principios se fundamentan en los grandes valores de la cultura universal y cristiana dentro de la cual nuestro Proyecto Educativo enfatiza los siguientes:

Amor a la vida en todas sus manifestaciones:
Toma de conciencia de sí misma, de los otros y del entorno natural, lo que permite disfrutar de la vida y ser agradecida de Dios por ello. Ser responsable con los talentos recibidos, desarrollarlos y entregarlos al servicio de los demás.

Solidaridad: Desarrollo de la capacidad de dar y también de recibir y del compromiso a compartir con los demás, capacidades, dones, tiempo, afectos y bienes, enfatizando este compromiso con los más pobres y necesitados, con los amigos y compañeras, con la familia y su entorno.

Esfuerzo y disciplina: Cultivo del hábito del esfuerzo, de la disciplina personal y del amor por el saber. Consideración de cualquier situación de aprendizaje o de convivencia como un desafío y una oportunidad. Dignificación del trabajo como instrumento propio del ser humano para desarrollarse íntegramente.

Respeto: Disposición a asumir las potencialidades y limitaciones propias y de los otros; a reconocer y considerar el valor del otro, siendo capaz de aceptar lo propio de cada una y valorar y cuidar el entorno natural y cultural que asegura el bien común.

Honestidad y veracidad: Mantención de la coherencia entre el sentir, decir y actuar; reconocimiento de las propias dificultades y errores, con disposición a cambiar; desarrollo del espíritu crítico con ellas mismas y los demás, manifestando los propios puntos de vista en forma oportuna y adecuada.

Responsabilidad: Perseverancia en los compromisos, deberes y proyectos, asumiendo las consecuencias de sus actos y la obligación que les compete con ellas mismas como protagonistas de su propio desarrollo y con sus compañeras en el contexto del trabajo común.

Fortaleza: Desarrollo de la capacidad de asumir con entereza las adversidades de la vida y de expresar y defender sus ideas, planteamientos y necesidades.

Austeridad: Desarrollo de actitudes y conductas que apunten hacia una sencillez de vida, sin dejarse llevar por lo externo y material, viviendo sin artificio ni ostentaciones y centrando el interés en el “ser” y no en el “tener”.

Sentido de Familia: Valoración del verdadero sentido de la familia como una instancia para ser acogido y acoger, para dar y recibir, para servir y ser servido y para sustentar actitudes, conductas, valores y principios, cualesquiera sean las contingencias de la vida familiar, en su rol de hermana, hija, futura esposa y madre.

Tolerancia: Respeto por la diversidad humana en todas sus manifestaciones, asumiendo una actitud activa de no discriminación por condición social, conformación familiar, capacidad de aprendizaje y tendencia ideológica, política o religiosa. 


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